martes, 12 de junio de 2007

Madre, soy cristiano y homosexual



José Angel está en la salita de su casa con su mejor ropa de domingo: su camisa "Cutre-Hawaian Style" azul, ese pantalón blanco con esas piernas embutidas como mortadelas, sus calcetines de punto rosas de bolitas y sus mocasines cafés tres números más pequeños. Ese reloj casio para ligar en las discotecas, esa papada imperial que serviría de puchero para alimentar a una familia numerosa durante semanas, esa pelambrera pechil que sobresale en toda su majestuosidad, ese maravilloso moreno obrero, esa melena que la almohada se encarga de peinar cada noche a su antojo, esa barba de dos días, esas cejas sólamente afrontables por un cortacésped, esa nariz respingona y esa mirada cenutria, mostrando el esfuerzo de su única neurona por mantenerle conectado al mundo que le rodea. Y Jose Ángel está sentado en el sillón preferido de su madre, con una planta de plástico en una pseudo-ánfora de metal barato como único atrezzo. Es entonces cuando ve entrar a su querida madre y le dice cantando:
“Madre, no te pongas triste, cara de virgen, aquí estoy yo. Madre, sigue adelante no tengas temor”

La madre se acerca lentamente, asustada, preguntándose si su hijo se encuentra bien…

“No soy un ladrón que roba el corazón, tengo un corazón y un buen corazón quien nos margina comete un error. Madre, en mi alma siento un gran dolor por aquellos que son marginados sin razón”

La Madre le dice: -Hijo, es que ya te tengo dicho que eso te pasa por salir a la calle vestido de esa manera…

“Madre, quien nos margina creo que peca contra Dios, en cuerpo y alma nos creo, tengo un frágil corazón, quien nos margina comete un error”

José Angel se levanta del sillón y tomando a su madre de los brazos le dice:

“Madre soy cristiano homosesual Mas qué importa al comulgar porque soy cristiano homosesual Madre soy cristiano homosesual”

La madre retrocede con horror diciendo: -¡José Angel, pero si ya todo el pueblo sabe que eres homosexual, eso se te nota a diez kilómetros, lo que no soy capaz de perdonarte es que aparte seas cristiano!” y cae desmayada sobre el sillón. José Angel aprovecha la ocasión para abrir la ventana y amonestar al pueblo:

“Quiero decir a todo el mundo, especialmente a aquellas personas que nos marginan que nosotros los homosesuales somos personas como ellos verán, que no somos animales venidos del infierno, que ya llevamos en la vida una cruz muy grande para que sobre ella nos echen las redes. Que piensen por un momento en la posibilidad de tener un hijo homosesual. Mi ing-ten-ción no es insultar sino que que me acepten como una persona más. Por eso en mi cancion digo: Madre soy cristiano homosesual.”

Una triste, triste historia…en fin… ¿Hasta cuando el mundo será tan perro con gete como Jose Angel?

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